Porción Bíblica del día: Romanos 5:1-11
Versículo clave: 5
y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.
Énfasis: El amor derramado en nuestros corazones.
Enseñanzas:
- Por su gran amor, el Padre envió a su Hijo para que fuera “el puente”. El Padre y el Hijo enviaron al Espíritu Santo para llenar nuestra vida con su amor y darnos el poder para vivir, madurar y servirle.
- Ante un amor tan grande y una presencia tan amorosa, ¿cómo no anhelar ser como Él y servirle de todo corazón?
- La constancia del amor de Dios es la que nos sostiene, especialmente en tiempos difíciles, mirando la tumba vacía y esperando al que viene en las nubes por su Iglesia.
