Lucas 15:11-32
VERSÍCULO CLAVE: 17-18
Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.
Énfasis: Papá Dios siempre nos espera con los brazos abiertos
ENSEÑANZAS:
- Muchos de nosotros tuvimos que pasar por una situación de extrema dificultad antes de recobrar el sentido y buscar al único que podía ayudarnos.
- Cuando vivimos a nuestra manera, con egoísmo, siendo indiferentes a la voluntad de Dios, perdemos la conciencia, mejor es detenernos antes de tocar fondo para evitar un dolor mayor a nosotros y a nuestra familia.
- Debemos regocijarnos como los ángeles en los cielos cuando un pecador se arrepiente y vuelve a Dios. Como Dios el Padre, debemos aceptar pecadores arrepentidos de todo corazón y brindarles apoyo y ánimo para que crezcan en Cristo.
