Juan 4:1-14
VERSÍCULO CLAVE: 13-14
Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.
Énfasis: Jesús fuente de agua viva.
ENSEÑANZAS:
- Ningún judío respetable le hablaba a una mujer bajo estas circunstancias, pero Jesús lo hizo porque el evangelio es para todos, sin importar raza, posición social ni pecados cometidos.
- Debemos estar preparados para extender su reino en todo tiempo y en cualquier lugar. Jesús cruzaba cualquier barrera por predicar las buenas nuevas y, quienes lo seguimos, no podemos hacer menos.
- Nada en el mundo puede satisfacer la sed de nuestra alma, solo Jesucristo nos ofrece agua pura y fresca que puede satisfacer la sed espiritual para siempre.
