Santiago 2:14-26
VERSÍCULO CLAVE: 17-18
Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.
Énfasis: La fe sin obras está muerta
ENSEÑANZAS:
- A partir del momento que aceptamos a Jesucristo en nuestro corazón como Señor y Salvador nos convertimos en hijos de Dios, y esta nueva condición debe llevarnos a una total identificación con él.
- Y la identificación nos debe llevar a hacer las obras que Jesús hizo, quien siempre estuvo dispuesto a suplir las necesidades de los demás, es por eso que no podemos ser indiferentes.
- Una fe genuina produce buenas obras y el Señor nos recuerda que no existe otra manera de demostrar nuestra fe sino a través de buenas obras, las cuales no tienen como propósito alcanzar la salvación, sino ratificar al Salvador que vive en nuestros corazones.
